Pero él les dijo: ¿Por qué estáis turbados, y vienen a vuestro corazón estos pensamientos? Lucas 24:38 (RV160).
“Date amor”, “explora tu cuerpo”, “libera el estrés”, son algunos de los mensajes que salen en algunas vallas publicitarias invitando a la gente, especialmente joven, a practicar la masturbación por sus beneficios a la salud. Pero detrás de esto, hay más turbaciones que beneficios.
En calles de ciudades como Medellín y en redes sociales, están circulando campañas publicitarias gráficamente explícitas que invitan a hablar y practicar la masturbación, con la intención de brindar educación sexual y “animar” a jóvenes y adultos a practicar algo con lo que muchos lidian. Según un estudio a 820 adolescentes realizado por la Universidad de Indiana, Estados Unidos, 58 % de hombres y 42 % de mujeres entre 15 y 18 años, han recurrido a la masturbación alguna vez. Los hombres (73 %) admitieron masturbarse más que ellas (48 %).
Otro estudio evidenció que 52,9 % de la población se masturba consumiendo pornografía a través de un teléfono inteligente.
En el 2020, el informe ‘(Des) información sexual: pornografía y adolescencia’ de Save the Children, reveló que 62,5 % de los adolescentes encuestados entre 13 y 17 años, ha visto pornografía alguna vez en su vida, ya sea a través de internet o por otras vías como forma de experimentar sensaciones y vivencias sexuales a través de esta práctica, convirtiéndose en la actividad sexual más común entre jóvenes.
No uses la “pastillita mágica”
La sexóloga y psicóloga cristiana, Kari Clewett, compartió en sus redes sociales que campañas como la de la Alcaldía de Medellín, “ofrecen la masturbación como una herramienta de gestión de las emociones y de la autoestima. Es verdad que científicamente si una persona está de mal de humor, se masturba y llega al orgasmo, puede dormir mejor y se sentirá bien, pero el problema es que no está aprendiendo a gestionar sus emociones, ni su malgenio, sino que ha encontrado una “pastillita mágica” que funciona muy bien, pero en cuanto más la utiliza, más la necesita”. Pues Dios no nos ha dado un espíritu de timidez, sino de poder, de amor y de dominio propio. 2 Timoteo 1:7.
Muchas personas comienzan a masturbarse por curiosidad o para liberar el estrés. No obstante, la sexóloga señala que hay una idea errónea sobre el tema: “Si tienes un pico de dopamina muy alto y no es controlada, se vuelve adictiva y puede ser peligrosa. Esto explica porqué la masturbación se vuelve una práctica enfermiza que te puede distanciar socialmente”, complementa Clewett.
Esta práctica es al mismo tiempo solitaria y llena de tabús. Aunque hoy en día se habla abiertamente del tema, muchos padres, colegios e iglesias prefieren omitir la incómoda conversación y, por ende, los jóvenes terminan recurriendo al internet para aprender sobre su sexualidad, haciendo que se aíslen más. “Cada vez nos está costando tener vínculos físicos y reales porque estamos muy enganchados a las pantallas. Muchas personas no se masturban sin un estímulo visual, que es la pornografía. La masturbación busca separarte del mundo y que autogestiones tus emociones, cuando el ser humano es un ser relacional, que necesita la comunidad para sobrevivir, necesita la conexión, el tacto físico y no solo en lo sexual”, replica Kari.
(Per) turbación
Aquel que lucha con la pornografía y la masturbación, lidia con otros problemas que lo perturban. Muchas personas utilizan la masturbación como un escape a la realidad. Día tras día, jóvenes y adultos se sienten turbados con situaciones agobiantes y terminan masturbándose. En lugar de acudir a Dios por ayuda, recurren a esto como un desahogo temporal.
Nano Garzón, diácono y líder del grupo juvenil tMt de Casa Sobre la Roca, compartió con Hechos&Crónicas que: “la Biblia no habla como tal de la masturbación, pero habla de todo aquello que es inmoralidad sexual. Cuando uno ve en Cantar de los Cantares, Dios dice que el hombre está diseñado para cumplir y satisfacer a la mujer y viceversa, y no para satisfacerse a uno mismo. Cuando uno satisface esa necesidad entramos en inmoralidad sexual. Lo que dice Dios es que no estamos diseñados para encontrar el placer propio, sino en Él”.
Si bien el placer sexual es un regalo de Dios, el mundo ha adulterado ese regalo para alejarnos del otro y de Dios. El pastor Darío Silva-Silva en su libro “Sexo en la Biblia” escribe: “El deseo sexual es natural y bueno, porque fue creado por Dios mismo; la maldad está propiamente en la concupiscencia, que viene del alma y se empecina en convertir el placer sexual en instrumento de pecado”. Un pecado que agrupa lujuria, idolatría y falta de dominio propio es la masturbación. 1 Tesalonicenses 4:3-4 nos dice que: La voluntad de Dios es que sean santificados; que se aparten de la inmoralidad sexual; que cada uno aprenda a controlar su propio cuerpo de una manera santa y honrosa.
“Utilizar el sexo fuera del contexto de Dios es pecado. Tienes que hacer pequeños sacrificios para alcanzarlos. No se trata de vivir con culpa, porque eso también te va a producir malgenio y acabarás en el círculo vicioso de la masturbación. Deja la culpa y toma la decisión de entregárselo a Dios como entregas cualquier otro pecado con el que estás luchando. Ese es el principio de la gestión”, concluye Kari Clewett.
¿Con qué estás llenando tu mente?
“La masturbación es un pecado que ataca la mente y las emociones. ¿Qué cimientos estás poniendo en tu corazón para actuar?” cuestiona Garzón, quien comparte algunos tips para empezar a estar menos turbados.
1 – Vas a ser tentado pero tu decides caer o no
Ser tentado no es pecado, pero hay que tomar decisiones para no caer. Si te la pasas en redes sociales, viendo videos, inclusive videojuegos, te llevas una visión incorrecta del hombre y de la mujer, porque la sociedad te muestra un modelo prototipo de hombre o mujer que no es real. Si cerrar las redes sociales te ayuda a permanecer santo, hazlo.
¿Duermes con tu celular, computador, televisión en el cuarto? Eso también puedes sacarlo, porque en las películas, en el celular o computador hay fácil acceso a programas o páginas sexuales. Solo das clic o pones un canal y ya cualquier cosa va a entrar a tus pensamientos y vas a dejar entrar a Satanás más fácil a tu mente, y ahí ya perdiste.
2 – ¿Cómo está tu disciplina espiritual?
¿Cómo está tu ayuno, tu oración, tu ofrenda, tus diezmos, tu servicio? ¿Cómo están tus devocionales, tu lectura diaria de la Biblia? ¿Con quién te estás rodeando? Todo esto va a influir en tu mente. Las tasas de uso de pornografía y masturbación son más bajas cuando se combinan dos prácticas espirituales: comprometerse con la Biblia y tener a alguien que los haga responsables de sus pensamientos y acciones, rendir cuentas.
3 – Entender la realidad espiritual
La Biblia dice que Satanás está con un león rugiente, esperando que caigas (1 Pedro 5:8) y en Job 1:7 dice que Satanás estaba rondando la tierra, porque no es omnipresente, y su ejército tampoco lo es, y si tú le das vía libre y muestras una lucha de pornografía, masturbación, pues Satanás va a llegar hacia ti. Pero, ¿Quién tomó la decisión si dejarlo entrar o no? A diferencia de Dios, Él sí es omnipresente, Dios ya vive en ti, Dios está en tu mente, en tu corazón. Dale el espacio que Él merece.
Por Elizabeth Pinzón.
Foto: Aaron Owens – Unsplash (foto usada bajo licencia Creative Commons)


1 comentario
Hola! Sin lugar a dudas es una problemática que se ha venido incrementando y normalizando en el mundo; personalmente no sabía sobre las campañas en Medellín, pero si tengo conocimiento que muchas veces en los medios de comunicación hablan desbocadamente y no saben cuánto daño hacen a la juventud de ahora. Librarse de esas tentaciones en el mundo actual es una tarea casi imposible, sin embargo, recordemos que tenemos un Dios de lo imposible y el ejemplo supremo de Jesucristo que todo lo pudo afrontar.