Los therians y la errónea moda de la autopercepción  

por Jennifer Barreto
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Mientras la moda therian confunde las mentes, la Palabra de Dios afirma nuestra verdadera identidad.

“Me siento perro”, “me auto percibo gato”, “soy un zorro”, “descubrí que no soy humano sino lagarto”… estos son algunos de los autoconceptos de los therians, una subcultura que se ha viralizado en redes sociales y NO está en la Biblia.

Tik Tok e Instagram son las principales redes sociales donde el efecto therian ha enredado la mente de algunos niños y jóvenes quienes aseguran tener una conexión interna con animales reales porque así se auto perciben. Los más frecuentes entre los therians son: lobos, perros, zorros y felinos (como gatos, linces o tigres), porque según ellos, pueden expresar su “identidad” a través de la “cuadrupedia” con estos animales que están en tendencia.

Pero, ¿qué es la autopercepción? Es básicamente esa definición psicológica sobre cómo nos vemos, qué valoración tenemos de nosotros mismos, saber quiénes somos. “Pero, ¿por qué no buscar lo que percibe de mí Aquel que me creó? Dios no es una entidad gigante que simplemente dio vida y ya. Él nos creó a cada uno con un propósito único”, explica Camilo Bustos, creador de contenido cristiano y productor del blog para jóvenes 11 kms a H&C.

Desde el ámbito neuropsicológico, este tipo de comportamientos no se dan de forma aislada, sino que influye lo que lo rodea: sus amigos, lo que ven por redes, el ambiente en el que se desenvuelven, etc. Esto lo confirma la psicóloga Yajaira Bermúdez, especialista en neuropsicología clínica: “Cuando los adolescentes o las personas construyen su identidad, lo hacen basado en sus experiencias, en el contexto social. Nunca se constituye la identidad en un solitario de manera aislada, sino que influye todo lo que ha vivido, cómo interpreta el mundo, cuál es su cosmovisión, entonces si la persona tiene una identificación simbólica como en este caso con lo animal, se puede sentir seguro y estable”, explica la experta a H&C.

En casos muy aislados, la parte neuronal también puede influir en esta conducta therian. “Si hay mayor activación en algunas zonas del cerebro que estén relacionadas con la imagen corporal, o sea regiones que sean más parietales de cómo recibe los nervios la información de mi cuerpo, de pronto puede haber una hipo o hiper activación de estas zonas, pero no necesariamente por una alteración neurológica”, explica la experta.

Cuadros de ansiedad, depresión, sentir rechazo permanente por su cuerpo e imagen, pueden ser factores emocionales para encontrar en estas subculturas una especie de “refugio”, “entonces puede convertirse en una vía de escape para refugiarse en un animal y comportarse como tal.

Desde la cosmovisión cristiana, ¿qué implica que una persona se autoperciba como animal?

Que una persona se perciba como animal ataca directamente a la creación de Dios. “Los seres humanos somos una creación especial de todo lo que Dios hizo en el mundo. Cuando nos formó dijo que era «muy bueno». Somos una creación superlativa y precisamente de ahí se basa nuestra identidad, pero en el edén la serpiente justamente atacó lo que somos para desdibujar esa identidad que Él nos dio. La serpiente tentó a Adán y a Eva para ser como Dios, pero en este caso: -ya no somos como Dios, ya no somos seres humanos, ahora somos animales-. Un ataque directo a lo que leemos en Génesis 1:27: Y Dios creó al ser humano a su imagen; lo creó a imagen de Dios; hombre y mujer los creó”, enfatiza Bermúdez.

Por su parte, Camilo Bustos dice que, “hoy vemos cómo muchas personas buscan una supuesta identidad en distintos movimientos y conceptos. El problema es que muchas de estas “identidades” están construidas sobre lo colectivo más que sobre una verdad firme acerca de lo que somos como seres humanos. Si ese colectivo se quiebra, esa identidad se quiebra, porque no tiene una base sólida, son decisiones tomadas desde la emoción.

Y aquí quiero ser claro: no culpo enteramente a quienes pertenecen a estos movimientos. Muchas veces el problema ha sido la mala información que se ha dado acerca de Dios. Por un lado, se nos ha vendido la idea de un Dios lejano, que solo encontramos en un banquillo de madera. Por el otro, la idea de que Dios no existe y que toda identidad puede encontrarse únicamente dentro de nosotros mismos, sin algo externo”, cuenta el influecer a H&C.

¿Los therians en la Biblia?

Según el diccionario Strong, «Therion» en griego significa «bestia, fiera, víbora, o animal salvaje». Aparece principalmente en el Nuevo Testamento, (en Apocalipsis se menciona 36 veces), representa poderes opuestos a Dios o a la «bestia» del Anticristo. Es importante diferenciar este término bíblico de la subcultura moderna «therian».

Lamentablemente en las redes sociales, abundan aquellos que no tienen ni idea de Biblia o se dicen llamar “teólogos” y se han vuelto famosos por usar la Palabra de Dios para tratar de explicar lo que las Escrituras no dicen. “Hemos visto tantos videos que relacionan esta suerte de teriantropos, los therians, atreviéndose a compararlos con la locura de Nabucodonosor (Daniel 4). Según estos neo-teólogos de las redes, el rey babilonio «fue el primer therian en la Biblia». ¡Válgame Dios!”, expresa el teólogo venezolano Georges Doumat, escritor en el portal Evangélico Digital.

Ojo aquí. Si leemos bien las Escrituras, Nabucodonosor nunca se autopercibió animal, parecía una bestia silvestre por causa de haber perdido el juicio durante siete años. Él no usaba disfraz, le creció el pelo y las uñas durante esos años; comía pasto como los bueyes. “Mientras que los therians, quienes también perdieron el juicio, se disfrazan de animales, pero siguen comiendo como humanos, durmiendo como humanos, vistiéndose, hablando y viviendo como humanos; cual memes vivientes. Así que NO existe una conexión teológica con los therians”, enfatiza el teólogo.

Ayuda, mi hijo es therian ¿qué hago?

Acompañar sin juzgar, pero sin relativizar. Según Bustos es clave tener en cuenta lo siguiente:

Seguir el ejemplo de Jesús

Él nos mostró lo que es amar sin prejuicios, sin odio y sin ira. Jesús no vino solo por los que creen en Él y lo aman; vino también por los que no lo hacen. Y si partimos de esa base, podemos comprender mejor a las personas, sea cual sea la situación.

Gálatas 6: 1 dice que si vemos a alguien en pecado lo corrijamos con actitud humilde.

Efesios 4:15 nos dice que vivamos la verdad con amor hasta llegar a ser como Jesús. Vivir la verdad no es señalar desde arriba, es vivir como

Él vivió con los demás: con gracia y con verdad al mismo tiempo. Recordar quienes somos: Salmos 139: 13 – 14 nos recuerda que Dios nos pensó y nos formó en el vientre de nuestra madre. Esto nos habla de un Dios que nos diseñó de manera intencional y personal.

2 Corintios 5:17 nos dice que si estamos en Cristo somos nuevas criaturas. Lo viejo pasó, lo nuevo ha llegado. Esto forma nuestra identidad porque trae plenitud a nuestra historia, incluso con lo que hemos vivido. Y 1 Pedro 2:9 nos recuerda algo poderoso: somos escogidos, real sacerdocio, nación santa.

No somos un accidente cultural.

No somos el resultado de una tendencia. Somos creación intencional de Dios, llamados por Él y pensados con propósito.

Por: Jennifer Barreto – jennifer.barreto@revistahyc.com
Fotos: Rawpixel

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