Creyentes, políticos y el Gobierno nacional rechazaron y condenaron los recientes ataques contra el sector religioso en el país.
La Dirección de Asuntos Religiosos del Ministerio del Interior de Colombia condenó los ataques ocurridos en la iglesia San Francisco en Bogotá donde se registraron agresiones verbales, cánticos ofensivos y actos de intimidación por parte de un grupo de personas que se autodenominaban como participantes de una “procesión satánica”.
Así mismo, esta dependencia se pronunció sobre otras agresiones contra los creyentes e iglesias: “El Ministerio del Interior también rechaza de manera enfática los ataques contra la libertad religiosa ocurridos en Briceño (Antioquia), Florida (Valle) y Piendamó (Cauca); así como también cualquier otra manifestación que promueva el odio, la discriminación o la violencia basada en las creencias religiosas. La libertad de culto, como derecho fundamental, no puede ser utilizada para justificar conductas que afecten los derechos de terceros ni que atenten contra la sana convivencia”.
En esta misma comunicación, el MinInterior solicitó investigar y dar con los responsables de estos lamentables hechos llevados a cabo contra la libertad de culto, creencias y la fe de los colombianos.
“En este sentido, se insta a las autoridades competentes a adelantar las investigaciones correspondientes, con el fin de identificar a los responsables y aplicar las sanciones a que haya lugar conforme a la ley, garantizando el restablecimiento del orden y la protección de los derechos fundamentales. Así mismo, se exhorta a la ciudadanía y a las organizaciones sociales a preservar el respeto mutuo como base del Estado Social de Derecho y a contribuir a la construcción de entornos de convivencia pacífica”, sostiene el comunicado.
Pastores y políticos cristianos anuncian demandas por ataques a iglesias
El concejal de Bogotá y pastor evangélico, Andrés Barrios, anunció demanda penal en contra de quienes lideraron el ataque perpetrado en Bogotá. “Hoy radiqué ante la Fiscalía General de la Nación la denuncia penal por perturbación de ceremonias religiosas y actos de discriminación; luego de los terribles hechos de un grupo qué atacó con ofensas e intimidación a creyentes en el centro de Bogotá”, sostuvo el político en sus redes sociales adjuntando imágenes del radicado de la demanda en la Fiscalía.
En este mismo sentido, Marco Acosta Rico, pastor cristiano y concejal de la capital, realizó un debate de control político por estos ataques contra las iglesias y creyentes:
“Lo ocurrido no puede interpretarse como un hecho aislado ni como una manifestación legítima dentro del derecho a la protesta. Explicó que se trató de una interferencia directa en actos religiosos en curso, evidenciada en la interrupción de misas, la presencia de manifestantes en las inmediaciones del templo, el uso de consignas ofensivas contra la fe católica y actos provocadores con símbolos religiosos. Estas situaciones alteraron el ambiente de recogimiento, afectaron a los feligreses y se replicaron en otros templos del centro de la ciudad”, sostuvo el cabildante en el Concejo de Bogotá.
Acosta concluyó: “La fe bajo ataque: hubo falla institucional en la protección del culto en Bogotá (…) Lo ocurrido no es un accidente, es consecuencia de la falta de prevención. El Distrito permitió que esto sucediera”.

