El dolor de terminar una amistad.
Oh Dios, a quien alabo, no guardes silencio. Pues gente malvada y mentirosa ha declarado en mi contra y con lengua engañosa me difaman; con expresiones de odio me rodean y sin razón alguna me atacan. Mi amor me lo pagan con calumnias, mientras yo permanezco en oración. Mi bondad la pagan con maldad; me dan odio a cambio de mi amor. Salmo 109:1-5.
Pocas cosas en la vida pueden doler tanto como la pérdida de una persona que se ama. Y el dolor es aún más fuerte cuando la pérdida se da porque la relación cambió tanto que el amor pareció esfumarse por completo. Pero no, no estamos hablando de relaciones amorosas, sino de amistades perdidas que quedaron atrás y que duelen tan profundamente que parecen estar lejos del plan de Dios para nuestras vidas. Pero, ¿lo eran?
Pues bueno, esto parece ser lo que le estaba ocurriendo al rey David cuando escribió el Salmo 109, en el que para muchos se narra “una profecía de venganza contra enemigos odiosos”, pero que tiene un detalle que llama particularmente la atención y está en el final del versículo 5: Mi bondad la pagan con maldad; me dan odio a cambio de mi amor. Y es allí donde muchos podemos sentirnos identificados: recibir desprecio, maltrato o indiferencia cuando lo que se ofrece es cariño sincero es más doloroso de lo que parece.
Y es que, para los hijos de Dios, las amistades son pensadas en la eternidad. No solo porque las idealizamos, sino porque consideramos que hacen parte del plan de Dios para ayudarnos mutuamente a crecer. Por eso se convierte en algo desconcertante y doloroso cuando una amistad profunda termina, sin importar si es por una lejanía gradual o por un desencuentro puntual.
Justamente, la amistad entre David y Jonatán, narrada en los libros de Samuel en la Biblia, es un ejemplo de una relación profunda y leal. Jonatán, hijo del rey Saúl, y David, quien se convertiría en rey, demostraron una amistad incondicional a pesar de las circunstancias adversas, incluyendo la hostilidad del rey Saúl hacia David. Asimismo, encontramos el caso de Elías y Eliseo, Pablo y Marcos, Pablo y Timoteo, Rut y Noemí, Jesús y Juan, Jesús y sus discípulos… En fin, la Biblia está llena de ejemplos de amistades sinceras que parecen destinadas a perdurar en el tiempo.
Y es que las amistades en Dios deberían ser eternas, pero no siempre es así. La Biblia también nos muestra amistades que cumplieron un propósito puntual. Por ejemplo, Pablo y Bernabé tenían una amistad profunda, basada incluso en la Palabra de Dios, y aun así tuvieron una gran pelea que se encuentra relatada en Hechos 15:36-41. Y, sin ir más lejos, Jesús, el amor hecho hombre, tuvo que soportar la traición de Judas y comportamientos erráticos en varios de sus amigos.
El dolor de la ruptura
…mi corazón ha sido traspasado. Me voy desvaneciendo como sombra vespertina; soy sacudido como la langosta. Salmo 109:1-5.
Así como lo narra el rey David, el dolor de un corazón roto afecta profundamente al ser humano. Sin embargo, aunque mucho se habla de las rupturas amorosas, poco se habla de amistades perdidas.
Grace Vieth, investigadora en psicología social de la Universidad de Minnesota, se ha dedicado a estudiar la disolución de la amistad. Ella explica que “la disolución de una amistad genera sentimientos intensos y complejos que se asemejan a la pérdida romántica. Estudios muestran que el fin de una amistad puede provocar tristeza, frustración, y hasta sentimientos de duelo, especialmente cuando el vínculo era cercano.
A diferencia de una ruptura amorosa, en la que existen normas sociales claras para procesar el dolor, los finales de amistad quedan en un espacio ambiguo, dejando a muchos sin un ‘manual’ para sanar”.
Y es así. Cuando se pierde a un amigo no se tiene un proceso para pasar la “tusa”. No se come helado, no se escucha una lista de canciones de despecho, no existe un paso a seguir para superar el dolor por una persona que aún existe, pero que ya no quiere continuar compartiendo contigo conversaciones profundas, tardes de café o memes graciosos.
Las investigaciones indican que el dolor por la ruptura de una amistad también está vinculado con la expectativa social que hemos construido alrededor de los amigos. “La cercanía y la validación que encontramos en nuestras amistades se convierten en una fuente irremplazable de apoyo; sin embargo, a medida que crecemos, nuestra red social se vuelve más compleja, y a veces, la distancia física o los nuevos intereses nos llevan a dejar ciertas amistades en el camino”.
Terminar una amistad puede ser parte del plan de Dios para ayudarte a crecer.
A veces se da como parte natural de la vida, a través de un distanciamiento progresivo. Lo doloroso es cuando ocurre de manera abrupta y queda un vacío incómodo donde solía estar alguien amado. Nos quedamos preguntándonos ¿qué pasó? ¿Por qué cambió? ¿Hice algo mal? ¿Fue mi culpa?
Para Annie Eisner, redactora de Relevant Magazine “la pérdida puede sentirse especialmente aguda en las comunidades religiosas, donde las amistades a menudo adquieren un peso espiritual. Perder a un amigo puede no solo sentirse como perder a una persona, sino como perder una versión de ti mismo o incluso una parte de tu fe. Si formaba parte de tu estudio bíblico, tu círculo de responsabilidad o simplemente la persona que sabía exactamente cómo te gustaba el café después de la iglesia, su ausencia es tangible”.
Gyan Yankovich, autor de Friendship First: From New Sparks to Chosen Family (La amistad primero: de nuevas chispas a la familia elegida), señala que “la forma en que gestionamos los problemas en las amistades difiere de la de las relaciones románticas. Las investigaciones demuestran que, si bien las parejas románticas suelen afrontar los problemas directamente, las amistades suelen disolverse de forma más pasiva. Por eso tantas amistades terminan en un ghosting, en un lento desvanecimiento, sin hablar nunca realmente de lo que salió mal”.
¿Cómo superarlo?
Señor mi Dios, ¡ayúdame!; por tu gran amor, ¡sálvame! Que sepan que esta es tu mano; que tú mismo, Señor, lo has hecho. ¿Qué importa que ellos me maldigan? ¡Bendíceme tú! Pueden atacarme, pero quedarán avergonzados; en cambio, este siervo tuyo se alegrará. Salmo 109:26-28.
Todo el Salmo 109 es una oración de David sobre la situación dolorosa que está viviendo. Si bien no habla directamente de sus amigos, sí expresa que recibe odio a cambio de amor. David comienza el Salmo hablando con Dios sobre su dolor y sobre la injusticia que está recibiendo. Luego, tal vez con rabia, pide consecuencias para quienes lo acusan. Sin embargo, termina su oración reflejando una confianza sincera en Dios y en su plan perfecto.
Si cuenta con la bendición de Dios, lo demás parece menos importante. Terminar una amistad puede ser parte del plan de Dios para ayudarte a crecer, para llevarte a brillar o a que cumplas tu propósito. También puede hacer parte de tu proceso de bienestar alejarte de amistades que te hieren o poco te aportan, aunque duela. Recuerda que Jesús también habla de podar las ramas para que el árbol de fruto. Sin embargo, que sea parte del plan de Dios o que cumpla con lo que dice Romanos 8:28, y te ayude para bien, no significa que no duela, que no necesites llorar y vivir el proceso de aprender a soltar y a dejar ir a quien por mucho tiempo hizo parte de tu vida.
Vive tu proceso, pero no te quedes en Él. Aunque el dolor sea real y profundo, necesitas sanar y perdonar a ese amigo que se fue. Perdonar sus razones para ignorarte, para causarte dolor sea o no de forma premeditada. Perdonar su rechazo y su indiferencia, pero, sobre todo, honrar el tiempo que duró su amistad y levantarte en oración para cerrar el ciclo sin resistirte, clamando por el bienestar de ese amigo que tanto quisiste. Cambia tú y ora para que Dios te muestre en qué puedes mejorar.
Toma el camino que tomó David. Entrega tu pérdida a Dios y confía en que Él está en control de este cambio, pues en Él, aunque pierdas a alguien que amas, sigues estando completo.
Comprende que las personas cambian. Tus amigos cambian, tú mismo estás en constante cambio y aunque la amistad termine, valora la huella positiva que dejó y confía en que Dios siempre traerá lo mejor para ti y su amistad realmente es eterna.

