Cautivaste mi corazón, hermana y novia mía, con una mirada de tus ojos; con una vuelta de tu collar cautivaste mi corazón. ¡Cuán delicioso es tu amor, hermana y novia mía! ¡Más agradable que el vino es tu amor, y más que toda especia la fragancia de tu perfume! Cantares 4:9-10.
El antropólogo Charles Lindholm de la Universidad de Boston, definió el amor romántico como: “toda atracción intensa que involucra la idealización del otro, dentro de un contexto erótico, con la expectativa de perdurar en algún momento en el futuro”.
Para Helen Fisher, neurobióloga y antropóloga estadounidense: “El amor romántico permite dirigir la energía hacia una única persona, facilita formar una relación con la persona elegida. Una característica es que, no requiere de elevado tiempo para aparecer, ya que, puede activarse muy rápido”.
Influencia y contribución
La doctora Pilar Sampedro, psicóloga y psicoanalista española, describe como: “Algunos analistas contemporáneos afirman que las características más señaladas de este tipo de amor se confirman y difunden a través de relatos literarios, películas, canciones. Se trata de un tipo de afecto que, se presume, ha de ser para toda la vida (te querré siempre), exclusivo (no podré amar a nadie más que a ti), incondicional (te querré pase lo que pase) e implica un elevado grado de renuncia (te quiero más que a mi vida)”.
Asociación con “mitos”
“El amor romántico es una de las concepciones idealizadas que socialmente ha sido aceptada y que integra una serie de mitos que se mantienen a lo largo del tiempo. Este ideal caracterizado por ser una construcción cultural, presenta a la persona un modelo de conducta amorosa, compuesto por factores sociales y psicológicos; en donde, a lo largo de la socialización se aprende el significado del enamorarse, integrando una serie de sentimientos que se deben tener, respecto al cómo, el cuándo, de quién y de quién no”. (Sampedro, 2005).
El Blog de Psicología el Prado, de Madrid, España, señala cómo “estos mitos son creencias (conscientes o inconscientes) sobre el amor, que surgen y se mantienen en la sociedad, se aceptan como verdaderas y al ser simplificadas producen una distorsión de la realidad e influye en nuestros comportamientos”.
También indica que “muchos de estos en torno al amor romántico generan sufrimiento innecesario, miedo y dudas, pueden perpetrar o favorecer situaciones de abuso y/o maltrato que no se deben permitir”.
Datos alarmantes
El amor romántico, mal interpretado, mal entendido y mal aplicado, parece ser la «justificación perfecta» para la violencia contra la mujer, pues la cosifica como un objeto con el que el hombre puede hacer lo que quiera, llevado por un amor enfermizo y unos celos obsesivos.
Precisamente, la Revista Suma Psicología, en su artículo, “El amor romántico y sus mitos en Colombia”, escribe: “La violencia de pareja es una importante causa de agresión contra las mujeres. Sus principales detonantes son el machismo, los celos y la infidelidad”.
Se presenta como uno de los problemas sociales de mayor preocupación, presente en mayor medida en población adulta en edades entre 29 a 59 años, siendo el compañero o excompañero permanente el principal agresor. Dentro de los factores asociados a este comportamiento se identifican la intolerancia y el machismo, los celos, la desconfianza y la infidelidad, entre otros (INML, 2020”).
Según el INS (Instituto Nacional de Salud), la violencia de género se constituye en un problema de salud pública que, se concentra en las poblaciones más vulnerables, y es más frecuente en mujeres: “Las cifras lo confirman, a junio 8 de 2024 han sido reportados al SIVIGILA del INS, 66.621 casos de violencia de género, de estos el 75,6% se han presentado en mujeres, es decir 50.374 casos”. El Instituto Nacional de Medicina y Ciencias Forenses indica que: “En enero 2024 se registraron por Violencia Intrafamiliar, 2554 casos de mujeres, entre enero y abril, 121 mujeres asesinadas”.
Por: Hilda Cristina López – email: forjatalentos@gmail.com
Fotos: Montaje con imágenes de Annie Spratt – Unsplash // Rawpixel (Fotos usadas bajo Licencia Creative Commons).

