Rápidos y furiosos ¿para explotar?

Por Jennifer Barreto

¿Eres de aquellas personas que reacciona con impulsos agresivos, arrebatos verbales, y en algunas situaciones estresantes quisieras lanzar o romper objetos porque estás a punto de explotar? cuidado, podría tratarse de un trastorno explosivo intermitente.

Según investigaciones de Mayo Clinic, estos arrebatos intermitentes y explosivos, además de provocar angustia, tienen un impacto negativo en las relaciones, trabajo, estudio y pueden hasta traer consecuencias legales y financieras. La pregunta es: ¿Qué desencadena este tipo de comportamiento?

Para Liliana Cáceres, mamá, esposa y empresaria, ha sido difícil lidiar con este problema que al parecer, es una consecuencia de sus pastillas anticonceptivas. “Hace como 10 años vengo tomando píldoras por problemas hormonales, y hace poco mi doctor me las cambió por unas “más suaves”, pero mi vida es otra.

Desde hace unas semanas mi genio cambió del cielo a la tierra, me pongo furiosa por cualquier cosa y hace días por una discusión que tuve con mi esposo, terminé lastimándolo. Soy otra y me asusta. Estoy agresiva y todo me choca, a veces ni me aguanto a mí misma. Ya llamé a mi doctor para contarle y me dijo que tocaba cambiar con urgencia el medicamento”.

El caso, de Mauricio Rojas, también preocupa: “Desde pequeño sufrí abuso y maltrato, siempre he sido una especie de ogro. Cualquier situación en la que no vea una salida me enfurece, me hace hervir la sangre. Ir a terapias psicológicas y conocer de Dios me han servido mucho”, cuenta a H&C.

Según los expertos, este tipo de episodios, generalmente van acompañados de: ira, irritabilidad, aumento de energía, pensamientos acelerados, hormigueo, temblores, palpitaciones, sudoración y opresión en el pecho.

Estos arrebatos de conducta pueden incluir: rabietas, diatribas, discusiones acaloradas, gritos, bofetadas, sacudidas, empujones, peleas físicas, daños materiales, amenazas o agresiones a personas o a animales.

Algunos, después del episodio, sienten alivio, pero más tarde les da remordimiento, arrepentimiento o vergüenza.

Estas explosiones pueden ser causadas por factores como: crecer en un entorno explosivo, estar expuesto a situaciones abusivas; algunos componentes genéticos que haga que se transmita de padres a hijos, diferencias en la estructura, la función y la química del cerebro; medicamentos, problemas de salud mental, consumo de drogas o alcohol principalmente.

La parte espiritual también puede afectar

Cuando una persona que conoce de Dios tiene una floja relación con su Señor y Salvador, abre una puerta para que en su hogar se esfumen la paz y la armonía. Satanás solo quiere matar robar y destruir como lo dice Juan 10:10.

En estos momentos en los que muchos hogares se han resquebrajado por múltiples factores, vemos que las familias explotan, se hieren y lastiman.

¿Pero qué es lo que causa una explosión? Básicamente son tres cosas: el combustible, la contención y la chispa.

El reconocido pastor y escritor Rick Warren en una de sus enseñanzas sobre cómo mantener la armonía y evitar las explosiones, explica que de los tres elementos mencionados anteriormente, la contención es la generadora de ira. Precisamente en este tiempo de cuarentena, distanciamiento, tapabocas y limitaciones, hemos estado contenidos y es una situación inflamable. “Cuando todo ésta contenido y embotellado, la menos chispa nos enciende”, afirma Warren.

Cuatro principios para prevenir las explosiones:

  1. Reserva tu juicio hasta conocer todos los hechos y la historia completa.

Es necio y vergonzoso responder antes de escuchar. Proverbios 18:13. … No juzguen antes de tiempo1 Corintios 4:5a.

  1. Sé sensible y empático con lo que ofende a otros.

En fin, vivan en armonía los unos con los otros1 Pedro 3:8a.

Cualquiera que se niegue a admitir sus errores nunca podrá tener éxito. Pero si los confiesas y los abandonas, tienes otra oportunidad. No podemos simplemente seguir adelante y hacer lo que nos plazca.

Debemos ser considerados con las dudas y temores de otros que se sienten ofendidos. Debemos pensar en lo que es bueno para los demás y fortalecerlos haciendo lo que les agrade.

  1. Limito mi libertad por amor.

Pero no permitas que la libertad sea una excusa para complacer tus deseos perversos. Mejor ayúdense los unos a los otros siempre con amor. Pues toda la ley se puede resumir en una sola frase: «Ama a tu prójimo como a ti mismo». Pero si ustedes siguen atacándose y haciéndose daño unos a otros, van a terminar por destruirse todos. Les hablo así, hermanos, porque ustedes han sido llamados a ser libres; pero no se valgan de esa libertad para dar rienda suelta a sus pasiones. Más bien sírvanse unos a otros con amor. Gálatas 5:13.

  1. Siempre sé humilde y amable.

…más bien, con humildad consideren a los demás como superiores a ustedes mismos. Filipenses 2:3b.

Respeta a todos por igual. No prestes atención a la posición social; sé humilde, conoce a la gente en sus propios términos y no creas que lo sabes todo. ¡Nunca permitas que la lealtad ni la bondad te abandonen! Como dice Proverbios 3:3.

Una palabra descuidada o mal intencionada que sale de tu boca puede destruir. Con nuestras palabras podemos convertir la armonía en caos, ensuciar una reputación, hacer que el mundo entero se encienda en llamas. No permitas que de tu boca salgan palabras dañinas, solo lo que es útil. …que sus palabras contribuyan a la necesaria edificación y sean de bendición para quienes escuchan. Efesios 4:29b.

Por favor entrégale tus preocupaciones a Dios, no sigas conteniendo ira, perdona, sana, y busca ayuda médica, psicológica o espiritual si es necesario. No dejes que las explosiones te controlen y dañen tu vida. Es momento de aprender a resolver los conflictos a tiempo, recuerda que la comunicación respetuosa es clave.

Por: Jennifer Barreto / jennifer.barreto@revistahyc.com

Foto: Engin Akyurt – Unsplash (Foto usada bajo Licencia Creative Commons)

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