La Comisión Europea nombró a una exparlamentaria como la encargada del diálogo con las iglesias, asociaciones religiosas y comunidades de fe.
“La Comisión Europea ha decidido designar a Mairead McGuinness como Enviada Especial para la libertad de religión o creencias fuera de la UE. Como tal, será encargada de dirigir el diálogo de la Comisión con las iglesias y las asociaciones o comunidades religiosas, así como con las organizaciones filosóficas y no confesionales, y prestará apoyo a los procesos de diálogo intercultural e interreligioso fuera de la Unión Europea, también con las autoridades nacionales, las organizaciones y los representantes de diferentes confesiones”, sostiene la nota de prensa del organismo europeo.
McGuinness fue Comisaria Europea de Servicios Financieros (2020-2024). Anteriormente, fue la primera Vicepresidenta del Parlamento Europeo, donde se encargó del diálogo del Parlamento con las iglesias, las organizaciones religiosas y filosóficas, así como de las relaciones con los Parlamentos nacionales. Fue miembro del Parlamento Europeo durante varios mandatos, desde 2004 hasta 2020.
Según la Unión Europea “Esta designación subraya el compromiso de la Comisión de proteger la libertad de religión o de creencias, uno de los aspectos más fundamentales de la dignidad humana, estrechamente relacionado con la libertad de expresión: la capacidad de cada individuo para decidir lo que cree, con pleno respeto de su conciencia. La persecución persistente de personas y minorías por motivos religiosos, de creencias y étnicos hace que proteger y promover esta libertad fuera de la UE sea aún más esencial. Dado que la Unión Europea sigue actuando como modelo mundial en la defensa de los derechos fundamentales, este papel es esencial para promover sociedades pacíficas y abiertas”.
El desafío de la protección de la libertad religiosa
El Intergrupo del Parlamento Europeo sobre la Libertad de Religión, Creencia y Conciencia, un foro integrado por 30 miembros del Parlamento Europeo, celebró el nombramiento de Mairead McGuinness pero dejó en claro las tareas pendientes de esta comisión para las creencias.
“La prolongada vacante no transmitió la impresión de que la libertad religiosa sea una prioridad para la Comisión Europea. Al mismo tiempo, el Enviado Especial de la UE tiene una labor importante por delante, como abordar la grave violencia y persecución que sufren los cristianos en Nigeria y los países vecinos, la situación de las minorías religiosas en Siria o las leyes anticonversión en Pakistán e India”, declaró el eurodiputado Bert-Jan Ruissen.
En este mismo sentido, Miriam Lexmann, parlamentaria europea del Movimiento Demócrata Cristiano, señaló: “En la agitada situación geopolítica actual, la protección de la libertad de religión o de creencias, un derecho humano fundamental, debe seguir siendo nuestra guía. Es precisamente en momentos de incertidumbre y conflicto global cuando la Unión Europea debe mantenerse firme en la defensa de la dignidad humana, la libertad religiosa y los valores sobre los que se fundó el proyecto europeo”.

