Ejército captura a responsable del asesinato de 8 líderes religiosos en Guaviare

por David Bernal
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El Ejército Nacional informó la captura de alias “pirata” o “el tuerto”, presunto responsable del asesinato de ocho líderes cristianos en Calamar.

“Tras un arduo trabajo de inteligencia durante más de siete meses, en una operación conjunta, coordinada e interinstitucional, la Fuerza de Tarea Omega del Ejército Nacional, la Fuerza Aeroespacial Colombiana, la Policía Nacional y la Fiscalía General de la Nación lograron ubicar y capturar a tres integrantes”, informó el comunicado de prensa del ejército colombiano.

A lo que agrega “La operación militar se llevó a cabo en el municipio de Calamar, Guaviare, lugar al que llegaron los uniformados para materializar las órdenes de captura de alias ‘Pirata’ o ‘el Tuero’, alias ‘Yucape’ y alias ‘la Crespa’. Alias ‘Pirata’ o ‘el Tuerto’, habría sido el encargado de citar y transportar a las ocho personas desaparecidas el pasado 4 y 5 de abril del presente año, por el río Itilla, para llevarlas a un consejo de guerra por orden de alias ‘El Indio’, para asesinarlas y enterrar sus cuerpos en una fosa común”, sostiene la información militar.

En abril de este año, la Denominación Alianza Evangélica de Colombia (DEAC) y la ong evangélica, Christian Solidarity Worldwide, alertaron sobre secuestro de ocho miembros y líderes de una iglesia cristiana en el municipio de Calamar en el Guaviare (Ver noticia: ONG e iglesia cristiana hacen llamado al gobierno colombiano para hallar a creyentes secuestrados (Click aquí)).

Meses más tarde, La Fiscalía General de la Nación de Colombia y el Ejército Nacional hallaron una fosa común con los cuerpos de los ocho líderes religiosos y sociales secuestrados. (Ver noticia: Colombia: Ocho líderes cristianos secuestrados son hallados en una fosa común).

Tras el hallazgo de la fosa común, la Denominación Alianza Evangélica de Colombia (DEAC) señaló que las víctimas eran siervos de Dios y trabajadores incansables por compartir el Evangelio: «Los hermanos asesinados trabajaron a favor del evangelio por más de siete años en esta región del país, de manera comprometida y abnegada, dejando un legado de fe y servicio. Como familia en Cristo, lamentamos profundamente el fallecimiento de estos hermanos, líderes espirituales y sociales, quienes sin duda aportaron a la edificación de sus comunidades.  Los miembros de nuestras congregaciones no son, ni serán actores de violencia. Nuestros templos son un lugar de refugio, amor y esperanza, protegidos por tratados internacionales que consagran el derecho a la libertad religiosa y la protección de la vida. Por ello instamos a respetar el ejercicio de la iglesia y a cesar toda acción violenta contra quienes, desde la espiritualidad, trabajamos por la paz y la reconciliación», sostuvo la DEAC en un comunicado de prensa luego de que se confirmaran las identidades de las víctimas.

Fotos: Ejército Nacional de Colombia. 

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