Miércoles, 29 Marzo 2017 21:17

Trabajo doméstico, humildad y servicio

En la Biblia encontramos que Amós escribió: proporciona a tus dependientes lo justo y equitativo, conscientes de que ustedes también tienen un amo en el cielo. Colosenses 4:1.

Una pequeña e inocente niña, huérfana de madre a los tres años, quien sufrió maltrato y desprecio de la nueva compañera de su padre, fue abandonada a su suerte en un convento donde recibiría educación, protección y cuidado de acuerdo a estrictas normas religiosas de la época y al verse rechazada y abandonada por su familia, se tornó rebelde y desobediente.

Debido a la pobreza y escasez de recursos en la comunidad religiosa para el sustento de las pequeñas, se les asignaban tareas domésticas, como el aseo de cocina, casa, lavado de ropa, ordeño de vacas, siembra y recolección de hortalizas, fabricación de ladrillo en adobe y salir a buscar apoyo económico de entidades o personas caritativas que les proveyeran lo necesario.

Al cumplir 16 años, salió en busca de nuevos horizontes con la esperanza de un mejor futuro, pero con la poca educación recibida, sólo consiguió trabajo en el área doméstica. Por su independencia desde niña, aún de casada siguió trabajando hasta los 70 años con distintas empresas en servicios generales.

Un(a) trabajador(a) doméstico es quien labora en o para la casa de otra persona. Para que una persona califique debe estar comprometido en el trabajo doméstico dentro de una relación laboral. El término “relación laboral”excluye a las personas del trabajo doméstico que: realizan su trabajo de forma ocasional o esporádica (como niñeras part time), o como una responsabilidad dentro de la familia: al cuidado de niños, ancianos y otros.

Los empleados para la limpieza de edificios públicos y privados y cualquier otra actividad no son trabajadores domésticos ya que ese trabajo es en el hogar dentro de los límites de una casa.

Siglo XXI en Colombia ¿qué ha cambiado?

Sonia Gómez escribe en El Tiempo: “María limpia el popó del perro que el hijo maleducó. Pero el hijo no puede recoger los excrementos “pues para eso está ella”. La adolescente llegó tarde de una fiesta, y no pudo calentar su cena; la empleada debe levantarse y hacerlo; “para eso se le paga”. La “tonta esa” me hizo quedar mal al servir la mesa; ¡claro, no sabe leer ni escribir, menos sabe de protocolo, pero hay que exigirle! Observemos la televisión colombiana y vemos cómo ella reafirma esta actitud, con todo el desparpajo. Todos y todas sabemos que trabajar día tras día como empleada doméstica en un hogar es uno de los oficios más ingratos, más mal pagos y, en muchas ocasiones, uno de los más humillantes.

En las ciudades colombianas, muchas empleadas domésticas siguen siendo las esclavas del siglo XXI y, lo que es peor, son mujeres menores de edad las principales víctimas de tal esclavitud. Según cifras del Ministerio de Trabajo y la Organización Internacional del Trabajo, 99% del servicio doméstico es realizado por mujeres. Al enfocarse en el grupo de niños, niñas y adolescentes de entre 10 y 17 años, se revela que 20.000 menores de edad se vinculan como trabajadores domésticos, de los cuales 14.000 (70%) laboran por días y 6.000 (30%), en la modalidad de internos. Sorprende en particular encontrar que más de 1.000 niñas de entre 10 y 14 años se desempeñan en estos oficios en condición de internas. Las jornadas de trabajo en el servicio doméstico son prolongadas, en especial cuando se labora como interna: suben hasta las 60 horas a la semana. Esta situación afecta gravemente a los niños, niñas y adolescentes trabajadores domésticos”.

En Colombia hay una nueva legislación que busca que 500.000 empleados domésticos tengan prima de servicios y todas las prestaciones sociales de ley.

¿Cómo debe liquidarse la prima?

La prima de servicios debe pagarse a las trabajadoras del servicio doméstico, a choferes de servicio familiar y a trabajadores por días.

Según Iván Daniel Jaramillo, investigador del Observatorio Laboral de la Universidad del Rosario, la prima de servicios “es una prestación social a cargo del empleador, que corresponde al pago de 15 días por semestre laborado o proporcionalmente el 30 de junio y durante los primeros 20 días de diciembre directamente al trabajador”.

Esto incluye, otras prestaciones que ordena la ley, como auxilio de transporte, cesantías, vacaciones, caja de compensación y aportes para salud, pensión y riesgos laborales. (Lea también: “‘Empleadas domésticas somos sujetos de derecho”.

Además de las trabajadoras domésticas, esta prima debe pagarse a choferes de servicio familiar, a trabajadores por días o trabajadores de fincas que con anterioridad a la Ley no tenían derecho por no prestar sus servicios a una empresa. (La Ley 1.788 de 2016).

Calcule el valor de la prima

El investigador del Observatorio Laboral explicó que una persona que gana un salario mínimo en el año 2016, es decir 689.455 pesos al mes, tiene derecho a una prima de servicios de 383.578 pesos que se debe pagar el 30 de junio y el 20 de diciembre.

Señaló también que si se trata de una persona que presta servicios de aseo una vez a la semana, la prima que se debe pagar es de $59.363, teniendo como base el salario mínimo. En este caso, el cálculo se realiza de la siguiente manera: al salario diario de $ 22.981 (resultado de dividir $689.455 / 30) se le suma el auxilio de transporte diario de $ 2.590 (resultado de dividir $ 77.700 / 30) para luego multiplicarlo por 4,33 (semanas que tiene un mes) y dividirlo entre 2, dado que la prima corresponde a 15 días por semestre laborado.

El mismo procedimiento se puede realizar ajustando los días laborados y el salario diario de cada trabajador particular. Así, si la persona trabaja tres días a la semana, por ejemplo, la cifra inicial del salario diario sumado al auxilio de transporte debe multiplicarse por 12 (días que trabaja al mes).

Con respecto al pago de aportes, la recomendación es no entregar dinero directamente a la trabajadora. En estos casos, lo mejor es que el empleador se apropie del asunto o bien, puede hacer uso de recaudadores que realizan las planillas asistidas. Existe una variedad de estos sistemas en internet”.

¿Y si no se cumple la ley?

Los expertos recuerdan las obligaciones del empleador a partir de esta nueva ley y advierten que un posible proceso judicial podría costar más de lo que se pudo haber gastado con el cumplimiento de la norma. De igual forma, hay que tener en cuenta que en caso de que la empleada no esté afiliada y le ocurra algún tipo de accidente, será obligación del empleador cubrir con todos los gastos que esta situación genere.

Este cálculo se debe hacer teniendo como base el nuevo salario mínimo vigente para el año 2017, 820.857. Las personas con empleados domésticos, tienen la responsabilidad de cuidarlos y asegurarse de que sus derechos sean respetados, brindar buen trato y respeto.

Por: Hilda Cristina López Carvajal | @forjatalentos.

Foto: 123RF

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